Nuestra historia

Desde 1890 formamos generaciones con excelencia académica,
valores dominicos y compromiso con la comunidad, construyendo una
historia  y legado educativo educativo que transciende en el tiempo. 

 

Desde 1890 formamos generaciones de mujeres con excelencia académica, valores dominicos y compromiso con la comunidad, construyendo una historia y legado educativo que trasciende en el tiempo.

El inicio de una historia

Congregación de Hermanas
Dominicas de la Inmaculada
Concepción

Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción

La historia de esta comunidad nace en Toulouse, Francia, con la Congregación de Hermanas Dominicas de la Inmaculada Concepción. A finales del siglo XIX, las hermanas dominicas llegaron al Ecuador para servir a los enfermos del Leprosario y, poco después, comenzaron una obra educativa que dejaría huella en Cuenca y en distintas generaciones.

Fue Jesús Dávila de Cordero, primera profesora de castellano de las religiosas dominicanas, quien impulsó que las madres se dedicaran también a la enseñanza, siendo reconocidas desde entonces como “Docentes”.

Desde la fundación de la comunidad, la familia Cordero mantuvo un vínculo cercano con la congregación. Incluso el ex presidente Luis Cordero obtuvo del Papa León XIII la aprobación de las reglas de la comunidad, un trámite que no se había logrado hasta entonces.

Su carisma: predicar la Verdad y portar la luz de Cristo a través de la educación y el servicio a los más necesitados.

Una vida que dejó huella

Rosa de Jesús Cordero, nombre e inspiración

Rafaela Cordero Dávila fue hija del Dr. Luis Cordero “El Grande” y de doña Jesús Dávila Heredia. Nació en Cuenca el 1 de diciembre de 1882 y fue bautizada el 3 de diciembre del mismo año. La vocación de maestra de Sor Rosa de Jesús Cordero fue un legado de su madre. Jesús Dávila de Cordero fue la primera profesora de castellano de las religiosas dominicanas que llegaron a Cuenca desde Toulouse para hacerse cargo del Sanatorio de Leprosos. Ella, en unión con otras damas cuencanas, consiguió que las madres dominicas se dedicaran también a la enseñanza; por ello, desde la fundación de la comunidad, fueron conocidas como "Docentes". Enriqueta Cordero Dávila, conocida como Madre Luisa de Jesús y hermana mayor de Sor Rosa, fue religiosa fundadora de esta nueva comunidad. Así inició la historia de apoyo y predilección de la familia Cordero hacia la congregación.
Sor Rosa se educó en la escuela "Santísimo Rosario". Además del colegio, la Madre Luisa fundó el Asilo de los Ángeles como jardín de infantes y una escuela paralela gratuita para niñas de escasos recursos, demostrando que las comunidades religiosas nunca descuidaron la educación de los más favorecidos. ​ A los seis años, tras la muerte de su madre, Rafaela ingresó formalmente a la Escuela Santísimo Rosario. Se distinguió tempranamente por su talento y virtud, dedicándose al servicio de Dios. En el año 1900, ingresó a la comunidad como religiosa bajo el nombre de Rosa de Jesús. Demostró un gran afán por la educación, volcando su talento en la preparación de las niñas del plantel. De carácter apacible pero firme, defendió con ahínco su institución. Entre 1911 y 1913, cuando el obispo de la época solicitó la supresión del Instituto Educativo Santísimo Rosario para favorecer a otro colegio, ella defendió su existencia con valentía. Su visión de futuro le permitió vislumbrar lo que hoy es uno de los centros educativos de mayor lustre en Cuenca.
Tras el fallecimiento de la Madre Luisa en 1913, Sor Rosa de Jesús Cordero asumió como Vicaria General de las fundaciones en Perú y Ecuador a los 29 años. Su gestión se caracterizó por la abnegación, la prudencia y una destacada labor cultural como poetisa, pianista y compositora teatral para sus alumnas. Pese a una enfermedad temprana, aseguró la continuidad de su obra al gestionar ante la Casa Generalicia de Francia el nombramiento de su sucesora, la Madre André Dominiq. El legado de Sor Rosa incluyó: Riqueza integral aportó a su comunidad tanto fortuna material como una vasta herencia intelectual y valores cristianos antes de fallecer a los 39 años. Formó a la Madre María de Santo Tomás Alvarado, quien en 1942 fundó el colegio secundario definitivo en Cuenca. Gracias al apoyo del Dr. Luis Cordero Crespo, se obtuvo el permiso de funcionamiento del plantel y se mantuvo el nexo con la familia Cordero a través de la donación de propiedades educativas. En homenaje póstumo, Sor María de Santo Tomás Alvarado, nombra el nuevo plantel como "Rosa de Jesús Cordero" en tributo a la vida y talento de quien fuera la maestra y guía de su fundadora.

"La semilla de la educación esparcida a perpetuidad por los colegios católicos es el baluarte que redimirá a la humanidad.”

LÍNEA DE TIEMPO

Hitos que construyen nuestra historia

Cada etapa representa una decisión, una transformación y una comunidad que nunca dejó
de mirar hacia adelante manteniendo firme su misión educativa y pastoral.

Cada etapa representa una decisión, una transformación y una comunidad que nunca dejó de mirar hacia adelante manteniendo firme su misión educativa y pastoral.

1889

Misión que llega a la ciudad de Cuenca -Ecuador

Cinco hermanas francesas llegan al Ecuador para continuar la obra de Madre Hedwige Portalet. Se hace cargo del Leprosario «Mariano Estrella», sirviendo con entrega, compromiso y amor a los enfermos de lepra en la hondonada de Cullca.

1890

Nace "Las
Catalinas"

En octubre inicia la institución con el nombre Colegio Santísimo Rosario. La Madre Luisa de Jesús Cordero, religiosa fundadora, crea también el Asilo de los Ángeles como jardín de infantes y una escuela paralela gratuita para niñas de escasos recursos.

1942

Primer colegio secundario
femenino de Cuenca

La Madre María de Santo Tomás Alvarado, formada bajo la guía de Sor Rosa desde 1915, obtiene autorización para abrir el Colegio «Rosa de Jesús Cordero», nombrando como primer rector al Dr. Luis Cordero Crespo. Considerado como uno de los proyectos educativos femeninos más importantes de la ciudad.

1988

Nuevo campus,
nueva etapa en Ricaurte

En búsqueda de mejorar los espacios, calidad y comodidad, la institución se traslada a Ricaurte e inicia un nuevo capítulo en esta historia con la colocación de la Primera Piedra. Pero es hasta el 2008 que tanto personal docente y administrativo se integran por completo al campus.

2016

Catalinas se proyecta
al mundo con el IB

Se implementó el Programa Diploma del Bachillerato Internacional, integrando altos estándares educativos y una pedagogía de la enseñanza que integra pensamiento crítico, visión global e innovación educativa.

presente

Raíces firmes,
mirada al futuro

Hoy, la comunidad educativa continúa consolidándose como una de las instituciones de mayor trayectoria y reconocimiento en Cuenca, formando generaciones con visión, excelencia académica, valores cristianos y un verdadero compromiso con la sociedad.

Generaciones catalinas

El legado vive en nuestra historia

Generaciones de ex estudiantes llevan el nombre de Las Catalinas por Cuenca, por el Ecuador y por el mundo.
Como soñó Sor Rosa de Jesús: mujeres líderes formadas en el conocimiento, la fe y el servicio,
con un llamado único en la vida.

Generaciones de ex estudiantes llevan el nombre de Las Catalinas por Cuenca, por el Ecuador y por el mundo.
Como soñó Sor Rosa de Jesús: mujeres líderes formadas en el conocimiento, la fe y el servicio, con un llamado
único en la vida.

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para acompañarte en el proceso de admisión y
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